Yo no sé si eres muerte o eres vida, si toco rosa en ti, si toco estrella, si llamo a Dios o a ti cuando te llamo. Junco en el agua o sorda piedra herida solo sé que la tarde es ancha y bella, solo sé que soy hombre y que te amo. DÁMASO ALONSO Quedeme y olvideme, el rostro recliné sobre el Amado; cesó todo, y dejeme dejando mi cuidado entre las azucenas olvidado. SAN JUAN DE LA CRUZ La luna vino a la fragua con su polisón de nardos. El niño la mira, mira. El niño la está mirando. En el aire conmovido mueve la luna sus brazos y enseña, lúbrica y pura, sus senos de duro estaño. FEDERICO GARCÍA LORCA Inevitables golosas. Vosotras, mo...